Verás el fruto de la aflicción de tu alma, y quedarás satisfecha


Verás el fruto de la aflicción de tu alma, y quedarás satisfecha (Is. 53:11). Hay un después. El dolor no es eterno. De momento debes saber que es parte de lo que tiene Dios para ti.

Tú solo lo has de saber,
que sólo quiero contar
mi secreto padecer
a quien lo ha de comprender
y lo puede consolar.

¡Bendito seas, Señor,
por tu infinita bondad,
porque pones, con amor,
sobre espinas de dolor
rosas

rosas de conformidad!

Por eso, Dios y Señor,
porque por amor me hieres,
porque, con inmenso amor,
pruebas con mayor dolor
a las almas que más quieres;

Porque sufrir es curar
las llagas del corazón;
porque sé que me has de dar
consuelo y aceptación
a medida del pesar;

Por tu bondad y tu amor,
porque lo mandas y quieres,
porque es tuyo mi dolor. . .
!bendita sea, Señor,
la mano con que me hieres!

José María Pemán.

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Él es - Isabelle Valdez
http://www.youtube.com/watch?v=wtFe9EyYrns

Bendiciones...

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