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Lo que no mata, fuerza te da.

Era inevitable, hoy lo iba a ver y desde hoy hasta diciembre donde podría poner un punto final a todo esto. Desde el jueves venía pensando cómo reaccionar: podía mirarlo y sonreirle para que piense (note) que estoy bien o mucho mejor que antes, para no exagerar; podía mirarlo y poner cara de disconforme, de que tenemos cosas pendientes; o podía no mirarlo y no pensarlo como no lo pensé estos 3 meses. No lo miré, no lo pensé, pocas veces me di cuenta de que estaba cerca solo porque como un nene chiquito necesita hacer comentarios para llamar la atención. No estaba lindo, nunca fue lindo, pero como hacía tiempo no lo veía podía pasar que algo me gustase pero no, nada diferente a lo de antes, aunque me reí mucho de él. Las 6 horas pasaron y nos fuimos, intenté comer poco, no quiero que se me vaya todo de las manos pero tenía mucha ansiedad. Espero que de a poco mi mente se vaya acomodando de nuevo para poder seguir con la rutina, la horrible rutina. Rutina que incluye siestas, meriendas con casancrem y tele, msn, acostarme a las 23.00, danza (L) y seguro que otras cosas. Mañana, entonces, será un día más y así se van a pasar hasta que llegue fin de año y me pueda liberar de vos por completo. Que placerrrr!
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